lunes, 22 de noviembre de 2010

La orilla del mundo (sendero de las lagrimas)

Leyenda de la creación del sendero de las lágrimas

Después de 100 años, el grupo de reyes de esa época, había decidido ponerle fin a la guerra para poder dar un buen mundo a sus progenitores, el rey de la hechicería, el rey de la magia, el rey de los bosques, el rey de los necromantés, el rey de los humanos, el rey de los guerreros y el rey de los asesinos, todo estaban presentes ante el árbol neutral. Después de 100 años de guerra y una gran cantidad de guerreros asesinados, todos los reyes habían tomado una decisión de repartir las tierras de una manera equitativa y bien establecida además de mantener cierto contacto mercantil y de guerreros de apoyo en casos especiales.

-Muy bien compañeros reinadores, anoten sus razones por las cuales necesitan ese pedazo de tierra y métanlo en el árbol, el decidirá por nosotros-. El rey Santes, el rey de los guerreros, el más fuerte y grande había sido el primero en hablar y tomar la decisión.- Y bien, creo que yo comenzare-.

Había tomado un papel del centro de una pequeña mesa donde se encontraban todos, aun que juntos en un mismo lugar, parecían muy distantes; Santes estiro su brazo y alcanzado uno de los papeles, escribió sus razones y lo puso dentro del árbol, había regresado a su lugar y sin miedo alguno, golpeo fuerte mente la mesa para que todos reaccionaran. Al escuchar el fuerte golpe todos los reyes reaccionaron y se pusieron e pose de combate pero nadie realizo su ataque, solo voltearon la mirada hacia Santes, preguntándose el por que había hecho eso.

-Yo soy el que mas quiere terminar con esta guerra, así es que si quieren terminar la guerra, tomen un papel y comiencen a escribir-.

Los reyes sorprendidos, se acercaron a la mesa y decididos tomaron un papel y algo con que escribir, todos comenzaron de una misma manera y terminaron a diferente, todos y cada uno comenzó a caminar hacia el árbol y fueron poniendo sus papeles dentro, intentando no tener contacto con los demás puesto que aun eran enemigos.

Cuando por fin todos los reyes habían puesto sus papeles dentro del árbol, todos habían tomado asiento y continuaban viendo sus caras con mucho rencor, lo único que ahora había en el centro era el cáliz de la decisión, este estaba hecho a por la madera del árbol, de hay saldrían cada uno de los papeles que habían metido en el árbol, solo que ahora tendrían un escrito diferente, uno con las instrucciones precisas del terreno que cada uno tendría; todos pendientes del cáliz, esperaban la conclusión del árbol neutral ya que después de eso, todos tendrían que comenzar a crear una muralla especificando su territorio que tenia que poseer.

Pasado por fin algún tiempo, todos de manera tensa, veían el cáliz, que de un momento a otro estallo sacando un cumulo de papeles, estos con forme fueron cayendo, fueron tomando una dirección de cada rey; cada papel fue cayendo en las manos de cada uno de los reyes, cada uno leyó con atención las especificaciones, se levantaron y se observaron con atención, después de unos minutos, comenzaron a reírse de una manera estruendosa y comenzaron el camino hacia su nuevo territorio.

Pasado 15 años, cada rey había terminado su propia muralla y estaba por fin establecido en su nuevo territorio, todos se encontraban en armonía y tranquilidad con la excepción de los magos y los hechizaron que aun tenían conflictos ya que no lograban establecer acuerdo. Lo que ellos querían evitar era una boda entre sus hijos ya que esa había sido la recomendación de Santes, realizar una boda con sus progenitores para poder tener comunicación a futuro.

El joven príncipe Samael y la joven princesa Pandora, no se conocían ni mucho menos sabían la existencia del otro hasta un día odiado por las dos tribus en la que Shizune, la más grande bruja, se presento ante los reyes realizando una profesa que no les agradaría.

-Rey, su hijo conocerá aquella a la princesa de su peor enemigo, los dos príncipes se amaran y ustedes no podrán evitar su amor.

Cada rey ofendido había corrido a Shizune, la cual solo se retiraba riendo y alegre de la profesa puesto que esa unión de amor, terminaría con los problemas entre los reinos.

Pasados 3 años de la profesa, el príncipe y la princesa, eran hábiles para escaparse y huir de sus guardias, ambos siempre de manera sorpresiva, se acercaba al árbol neutral para jugar puesto que aquel lugar era el más tranquilo de sus reinos ya que a pesar de que no había guerra, había contantes peleas entre los guerreros que rondaban la zona. A pesar de que siempre asistían al mismo lugar, nunca habían tenido la oportunidad de encontrarse o al menos hasta una tarde calurosa y especial, que era la fecha de su cumpleaños.

Ambos príncipes, habían asistido al árbol neutral de manera triste y distante, ambos se vieron a lo lejos de manera sorpresiva y extraña puesto la persona que veían, les llamaba la atención, ya que la persona estaba recargada en el árbol neutral viendo el atardecer, aquella persona había sido Shizune que los esperaba.

-Acérquense jóvenes príncipes, no les are daño, vamos solo quiero platicar un poco con ustedes y presentarlos-.

Ambos se acercaron y se vieron con ternura y alegría, al ver que no eran los únicos que conocían aquel, puesto que en esos momentos de constantes peleas, la leyenda del árbol, era muy distante y desconocida puesto que solo aquellos que deseaban la paz podían encontrar aquel lugar. Shizune, los presento de manera alegre y sorpresiva, después de que ambos se miraron los rostros, quisieron volver a ver a aquella joven que los había presentado, pero ella ya no se encontraba, había desparecido puesto que su trabajo estaba hecho.

Después de aquella presentación, los jóvenes príncipes, comenzaron a platicar y a bromear entre ellos, de manera alegre cada tarde de cada nuevo día, siempre se encontraban en aquel mismo árbol en donde siempre tenían algo nuevo que comentar y reír del uno al otro. A pesar de los problemas que tenían sus padres, ellos estaban muy agradecidos de conocerse los unos a los otros, siempre platicando bromeando y pasando una bella tarde.

Pasados 12 años, cada príncipe tenía que ser mandado a un entrenamiento especial, lejos de su castillo, en donde tenían que entrenar y practicar para poder ser mejores guerreros y poder definir su especialidad, el entrenamiento tenia una duración de 10 años en los cuales no podían irse a ninguna otra parte.

A pesar de que el príncipe de los hechiceros parecía ser un prodigio para controlar el elemento de su padre Aclos, el había logrado controlar un nuevo elemento, las sombras, el manejaba todo tipo de sombra con la cual podía controlar y ocultar cualquier cosa mientras que Pandora, se había convertido en la mas grande maga de todas, logrando hacer invocaciones de gran tamaño y poder.

Cuando por fin habían pasado los 10 años, Samael y Pandora, se volvieron a encontrar en el mismo lugar donde se habían conocido, era un atardecer bello, el día de su cumpleaños y en el mismo árbol, estaba Shizune.

-Que tal jóvenes proezas, me alegro que vinieron a reencontrarse, ahora, el futuro esta en sus manos, la única manera de terminar la guerra que hay entre sus naciones, es amarse entre ustedes-.

Pandora miro los ojos de Samael, el cual se encontraba mirando los de ella, se acercaron y se tomaron de las manos, dando una cálida sonrisa de el uno al otro. Por fin juntos de nuevo, comenzó a nacer una nueva relación, la cual no aparentaba ser amistosa, si no amorosa; el príncipe y la princesa, ahora se veían cada día, con más alegría y anhelo ya que ambos comenzaban a amarse. El padre de Samael, al notar la constante ausencia de su hijo, decidió pedir la ayuda del rey Carme, el rey de los asesinos, pidiéndole que le prestara uno de sus mejores espías para que siguiera a su hijo un día y le pudiera informar el lugar al cual asistía, Carme, accedió dándole a su propio hijo que accedió a seguirlo, el siendo el mejor se los asesinos y espías de todo el reino; Carme siguió a Samael por todo el camino hasta el árbol neutral donde vio como Pandora abrazaba y besaba a Samael, apenado se retiro y accedió con Aclor a informarle de la situación, al escuchar la situación en la que se encontraba su hijo, enfureció y al ver llegar a su hijo, le dio un escarmiento y lo mando encerrar en un calabozo.

Samael a pesar de estar encerrado, su amor era demasiado grande y escapo del mismo gracias a si control de las sombras, llego al árbol neutral y le informo de la situación a su amada, ambos deseosos de poder continuar con su amor, tomaron la decisión de crear un lugar donde solo aquellos que tuvieran un verdadero amor pudieran encontrarse, un sendero especial el cual Pandora crearía y Samael lo ocultaría en las sombras y solo pudiera abrirse con una lagrima de amor y no de dolor. En aquel sendero continuaron encontrándose y amándose por un corto tiempo ya que Aclos, los descubriría y lograría entrar al mismo ya que el derramaba lagrimas de dolor por su esposa muerta en batalla.

Cuando por fin alcanzo a la pareja, Aclos los logro vencer con esfuerzo pero aun así el siendo un maestro, poseía mas fuerza de lo que poseía Samael y Pandora que aun eran jóvenes. Aclos, capturo a ambos y los llevo a su reino, informando de la captura al rey de los hechiceros, este rechazo la oferte de rendición que se le había sido informada la cual era, su hija por la rendición de todo su reino, a pesar de que su primogénita estaba en riesgo este la rechazo por la traision de la misma.

Pasado 1 año, Aclos aun tenia encerrado los dos jóvenes enamorados, decidió sacarlos a la explanada y mostrar una carlead, ya que mataría a los enamorados en la explanada. Después de ser expuestos al público, Aclos dio una pequeña advertencias.

-Miren pueblo, este que es mi hijo y ella que es la hija del rey de la miseria hechicera, morirán degollados puesto que se amaron, todo aquel que ame a cualquiera de nuestros enemigos pasara por lo mismo-.

La primera puesta en la guillotina había sido Pandora que tenia cubierta la cabeza y amarrada de los brazos, recito al aire sus últimas palabras que llegaron a los oídos de Shizune y Samael.

-Samael, siempre te amare y te estaré esperando en nuestro sendero de amor-.

Samael, gracias a sus habilidades había logrado quitarse la bolsa que le cubría el rostro pero era demasiado tarde, su amada había sido degollada, este dando un fuerte grito de dolor por ver a su amada muerta, decidió sacarse los ojos para no ver mas aquella atrocidad cometida por su padre; después de aquel acto de amor, llego Shizune apareciendo frente a Samael.

-Perdón por esto Samael pero aun no tienes que morir, tienes que mostrarme algo pero no en esta vida si no en alguna otra, por este momento te daré mi vida y nadie lograra quitarte la tuya, termina con esta guerra y da paz a esta tierra-.

Shizune, estiro su brazo tocando la cabeza de este y con un gran resplandor, desapareció Shizune, ahora, con una gran fuerza, Samael tenia un mecho de cabello blanco mostrando que ahora era un maestro, decidido, creo su nuevo conjuro la jaula de las sombras donde privo a su padre de el placer de la vida; ascendió al puesto de rey de manera automática por el destierro de su padre.

Con una gran tristeza fue al reino de los hechiceros, entregando el cuerpo de su amada y pidiendo una tregua la cual fue bien aceptada, Samael decidido, renuncio a su papel como rey, dando el mismo al rey de los hechiceros unificando las naciones y el con gran tristeza, se desterró a su sendero en el cual, aun sigue viviendo y esperando a la sucesora de Shizune.

lunes, 15 de noviembre de 2010

La orilla del mundo (publicacion 9)


Sorpresas inesperadas

¿Que podía hacer? En aquel momento, tenia un joven guerrero enfrente de mi, preparado para atacar y quizás matar. En ese momento mi mente se había despejado de lo que realmente tenia que hacer, no sabia como defenderme o peor aun como moverme en un combate además cual era la razón por la cual el decía haber sido enviado por Miyu.

-Hikari, sabia que no teníamos que confiar en ella, ahora solo tienes una cosa que hacer y es correr ya que aun no sabes usar bien tus conjuros, solo congela un poco el suelo y corre.

Esas ultimas palabras de Hachika, me habían llegado como un aliento, aparte de que habían sido solo un susurro, había entendido muy bien el mensaje, congelar y correr, no había nada mas fácil para huir.

-Ahora bruja, di tus ultimas palabras y prepárate para morir aun que no de una forma fea si no de una manera honorable.

A pesar de que aquellas palabras me habían asustado mucho, me tenia que concentrar en lo que tenia que hacer, abrí la mano sin quitar los ojos de aquel guerrero, ambos no nos movíamos, solo escuchábamos el sonido del aire pasar alrededor nuestro, la tensión era muy densa, ninguno de los dos parpadeábamos. Me tomo unos segundos poder realizar un conjuro de congelación simple, tome la mayor cantidad de aire y cerré los ojos, en mi mente proyecte el conjuro y comencé a correr sin abrir los ojos, después de unos pasos, abrí los ojos y gire un poco la cabeza para ver hacia atrás, el guerrero se estaba resbalando constante mente sobre una capa de hielo que estaba en sus pues mientras trataba de levantarse, yo seguía corriendo sin pensar a donde llegaría, en el camino de enfrente solo se veía un largo sendero lleno de arboles a los lados y un sol tenue que no molestaba .

Después de haber corrido un gran tramo, me detuve para tomar algo de aire y descansar un poco, puesto que lo que había realizado había sido algo nuevo para mí, aun que solo haya sido correr de mi enemigo era algo sorprendente de hacer.

-Muy buena decisión Hikari, me alegro que me hallas escuchado y que no hallas cometido un grabe error al luchar con el.

Hachika tenia razón puesto que no estaba preparada para algo parecido, me senté en la copa de un árbol para descansar un poco y relajarme un momento pero antes de que me lograra acomodar, salto de los arboles aquel guerrero que había dejado atrás, de manera sorpresiva e inesperada, me había alcanzado y al parecer que estaba muy molesto.

-¡Muy bien niña, nadie se mete con Garson Franche, nadie se burla de mi y sale vivo después de eso, ahora si sabrás lo que es morir!

-Espera un poco, cual es la razón por la ¿cual me quieres matar?

-Por que eres una bruja y con tu alma podre ser un asesino profesional, como es nuestra tradición, ahora ponte en pose de pelea o morirás en ese lugar-.

Garson, hablaba de una manera muy seria y retadora, una manera en la cual solo había escuchado hablar a los soldados de mi pueblo natal, solo de verlos daban miedo y una mala impresión puesto que en realidad luchaban para salvar vidas y no acabar con ellas y lo que quería hacer Garson era acabar con ellas. Ya que no tenia otra opción, tome pose de pelea o lo que pretendía ser una pose, Garson hizo lo mismo, antes de que pudiera darme cuenta, algo dentro de mi comenzó a despertar, un espíritu de pelea y una gran concentración de poder lo cual me dio ánimos de pelear; Rápidamente levante los brazos al igual que Garson había comenzado a moverse hacia mi, moví mis brazos hacia el frente de mi y pronuncie algo que no tenia conciencia de haber escuchado.

-¡Aliento de serpiente!-

Cuando por fin había reaccionado, aun tenia los brazos levantados pero Garson, aunque estaba enfrente de mi, estaba congelado hasta el cuello y no podía moverse, estaba desmayado y me había sorprendido por lo que había logrado hacer; a pesar de ello comenzó a correr por el sendero sin ver hacia atrás. Continúe corriendo por el sendero sin ver hacia atrás y sin pensar en detenerme en ningún momento o al menos hasta que me cansara.

-Hikari, tranquilízate, no te desgastes, detente y toma algo de aire ya que no sabemos si hay alguien mas por aquí-

Accedí a tomar un poco de aire pero no a detenerme, solo seguiría mi camino caminando mientras no corriendo, mientras avanzaba, comencé a pensar en lo que había hecho, era algo sorprendente de verdad, algo nuevo para mi. Mientras caminaba, comenzaba a escuchar algo raro un sonido de golpes de espada y choque de algún tipo de manera, eso me ponía algo nerviosa puesto que no estaba preparada para otro combate hasta que por fin llegamos a la fuente de sonido, a un lado del sendero, había un par de soldado que estaba combatiendo pero no parecían ser soldados cualquiera puesto que eran esqueletos.

-Hachika dime ¿que es eso? ¿Como es que un par de esqueletos pueden estar peleando?

-Eso es muy fácil, lo mas probable es que un necromante o mago de los muertos, este entrenando cerca, no te pasara nada créeme, solo sigue con tu camino-.

A pesar de que seguía con mi camino, el sonido de las calacas mientras peleaba, (un cliquiti clac) era ralamente hipnotizarte, no podía quitarme ese sonido o al menos hasta que escuchara algo que realmente me daría mucho miedo. Después de haber dejado atrás a las calacas, algo había saltado de de los lados del sendero, me había caído de la sorpresa y mi miedo comenzó a crecer al ver que era un pequeño grupo de guerreros nuevos.

-Miren chicos, al parecer que el pequeñín de Garson tenia razón, aquí hay una pequeña bruja, lo que me pregunto es como, esta niña pudo congelar a Garson.-

El que había hablado era el mas grande y corpulento de los tres soldados que había, los otro dos no eran tan grandes pero si parecían estar bien armados.

En ese momento, no sabia que podía hacer ya que en mi primer combate solo había podido vencer a un soldado pero ahora no tenia a uno si no a tres, que podía hacer, realmente si estaba asustada y no tenia por donde correr, ahora solo me quedaba esperar la muerte o algún tipo de milagro.


lunes, 8 de noviembre de 2010

La orilla del mundo (publicacion 8)


Llegando al sendero de lágrimas

Este día había comenzado como cualquier otro, soleado con una cierta cantidad de nubes en el horizonte y un bello bosque por delante, Hachika en mi hombro me comentaba la historia de aquel bello sendero por el cual me encontraba transcurriendo, los arboles creaban una sombra placentera y relajante para poder descansar y la soledad del mismo eran una combinación perfecta para una emboscada. Pero esto es describir demasiado de mi día así es que regresare y comenzare por el principio.

Después de haber terminado mi desayuno, había accedido a continuar con mi camino por aquel sendero con extraño nombre que realmente me intrigaba y me hacia pensar en muchas razones por las cuales podría tener ese nombre. Salí de la cabaña y retome mi camino viendo como todo tipo de personajes pasaban a mi lado, algunos vendedores me ofrecían ciertas cosas que en mi vida había pensado ver pero a pesar de ser tentador, no tenia dinero o lo que se usara para comprar algún comestible y claro lo apetitoso no era algo que se pudiera describir de aquellos alimentos.

Cuando por fin llegue a la intersección de caminos, me encontré no con algunos letreros y senderos, si no que eran una gran cantidad y señalaban en diferentes direcciones, pero mi camino no estaba señalizado, había leído cada uno de aquellos letreros, diferentes pueblos y bosques pero ninguno señalaba el que yo tenia que tomar, el sendero de las lagrimas.

-Hikari, el sendero de las lagrimas no puede ser señalizado puesto que solo aquellos que hallan derramado lagrimas pueden ver y pasar por aquel sendero.

Por supuesto, de que otra manera se podría imaginar una persona el ver o el poder pasar por el camino que para mí pensar había sido creado a base de algunas lagrimas.

-Dime Hachicka, como voy a poder entrar a un sendero que no puedo ver.

-Es muy fácil, lo tienes que sentir, no es necesario que llores, pero si es necesario que lo sientas y que conozcas el sentimiento.

Esto se estaba convirtiendo algo normal en mi, sentir todo lo que me rodea y todo lo que pienso, aunque en algún momento de mi vida llore o derrame lagrimas, eran de dolor físico y no emocional.

-Hachika, debo sentir un dolor emocional ¿cierto?

-Si, eso creo ya que este sendero fue creado por una pareja que se amo pero no pudieron estar juntos ya que ambos se aborrecían.

Como era eso posible, haber amado y haber odiado al mismo tiempo a una persona, era algo que para mi no era posible, pero a pesar de ello, estaba decidida a encontrar aquel sendero y poder cruzarlo para poder salvar mi vida. Me senté frente a las intersecciones y comencé a meditar, comencé a recordar cosas por las cuales había pasado y había sufrido pero no lograba encontrar aquel sentimiento de dolor emocional. Después de meditar unos minutos, comencé a recordar aquel día en el que me habían maldecido, el dolor que había sentido y el miedo por el cual había pasado, sin poder imaginarlo, sentí como una pequeña gota corría por mi mejilla y un sentimiento frio y temeroso, se volvía una emoción cálida y llena de vida, todo se había revelado frente a mi, aquella gota callo por mi barbilla y abrí los ojos. Enfrente de mi, se encontraba un nuevo sendero, uno lleno de luz y bellos arboles que se acoplaban a los lados, en la entrada del mismo había un letrero azul que solo recitaba “Este es un sendero de dolor y pasión, entra en el para poder sentir y veras como todo se revelara dentro del mismo”.

-Muy bien hecho Hiakari, ahora vamos, hay que entrar y continuar con nuestro camino, espero que aquel sentimiento no halla sido muy doloroso.

-Hachika, el sentimiento fue doloroso pero fue realmente cálido pero no se realmente como sentirme con relación a esto.

Continúe con mi camino por aquel nuevo sendero que se había abierto frente a mí, no se lograba ver el fin del mismo, solo se veía una gran recta llena de luz del día y se sentía una fresca brisa de bello viendo que corría por el sendero; caminaba con algo de inseguridad y miedo por no saber que es lo que podría encontrar, seguía por aquel sendero hasta que decidí voltear para ver aquel pueblo que había pasado, al voltear, solo se había abierto un largo camino, a la vista parecía no tener fin y eso realmente me asustaba.

-Hachika, que hacemos, estamos atrapados, no se que hacer, esto me esta asustando mucho.

Hachika, se acerco a mi mejilla y susurro.

-No te preocupes, ahora solo sigue tu camino y pronto llegaremos al final del mismo, en este lugar no puede pasar nada malo.

Yo comencé a creer en las palabras de mi compañero de viaje que realmente eran tranquilizadoras y tenían cierta esperanza así que decidí continuar con mi camino, seguir caminando para llegar a la orilla del mundo.

Inesperadamente, algo salto de un lado del sendero, aquello me había asustado mucho y retrocedí un poco con un salto, enfrente de mi se encontraba un joven guerrero que tenia desenfundada su espada y que al parecer no tenia otra cosa en mente mas que atacar.

-Valla que tengo suerte, encontrar a una pequeña bruja en este bello sendero, valla que la vieja Miyu tenía razón, espero que no te molestes pero este será tu último día bruja.

Como es que mi maestra podría haberle dicho a aquel guerrero que me encontraría aquí y quien era el realmente, además de cuales eran las razón por la cual me quería. Esto era cada vez mas extraño e inesperado puesto que ahora que es lo que tenia que hacer.


lunes, 1 de noviembre de 2010

La orilla del mundo (publicacion 7)




Emprendiendo un nuevo viaje

Mi maestra Miyu, quedo sorprendida al ver como había logrado congelar aquel baso de agua con un solo toque, miraba atentamente aquel baso que solía contener agua pero ahora tenia un trozo de hielo.

-Hikari me sorprende ver como puedes dominar la magia del hielo con mucha facilidad, esa fue el ultimo elemento que logre controlar en mi vida, a pesar de que soy la maga de hilo, en realidad me costo mucho trabajo aprender a controlar el mismo.

-Hikari, eres grandiosa, ahora tienes la llama del hielo dentro de ti, me sorprende ver como lograste hacer algo de magia con tan poco tiempo y tan pocas enseñanzas, ahora se por que el mago blanco confía tanto en ti.

Hachika y Miyu, me estaban dando muchos elogios por lo que acababa de realizar pero yo sabía muy dentro de mí que esto no era nada puesto que solo había congelado algo de agua en un vaso. A pesar de que había logrado congelar un vaso de agua y mi maestra me había contado su historia, el día había llegado a su fin a pesar de estar en un mundo total mente mágico, en este plano al parecer también pasaba el tiempo de la misma manera. Mi acompañante y mi maestra, me habían obligado a dormir a pesar de que yo realmente deseaba seguir con mi magia y deseaba realmente seguir congelando unas cosas pero antes de poder darme cuenta, estaba recostada en la cama con una terrible fatiga.

-Mira pequeña- Había dicho Miyu- Aunque no lo percibas muy bien todavía, te as desgastado mucho realizando aquel conjuro, ahora descansa y mañana tendrás más energía puesto que tu magia se recuperara y aumentara más.

Sin darme cuenta, había amanecido, mejor dicho atardecido puesto que había dormido demasiado y mi hora de levantarme se había pasado, me levante con mucha rapidez lo que hizo que me resbalara con algo de hielo y claro me diera un fuerte golpe.

-Muy buenas tardes señorita de hielo-.

Hachika me había dado las buenas tardes de manera extraña puesto que me había llamado señorita de hielo pero al observar bien, comprendí por que ya que toda la cama con excepción de las cobijas con las que me había acobijado, estaba congelado en su totalidad, al parecer había empleado mi magia y había congelado el lugar donde había dormido. Al ver lo que había hecho, me emocione mucho puesto que había empleado magia para congelar mi cama y a pesar de ello, me sentía más que bien.

Me vestí lo mas rápido que pude, pase al comedor y no vi a mi maestra, solo estaba la mesa con un plato de comida, una flor de de hielo y una carta, eso era algo sorprendente y no me agradaba en lo absoluto como lucia. Tome la flor, a pesar d que a la vista parecía ser algo muy frio, en mi mano no sentía el frio si no la magia con la cual se había echo, era una rosa perfectamente hecha, la deje en la mesa y tome la carta que en el frente decía “Hikari lo siento”.

Dulce Hikari, me paso a retirar y a desertar de ser tu maestra, espero que hayas aprendido lo suficiente e como para continuar con tu viaje sola, no me atrevo a decirte esto de frente por que no tengo la suficiente fuerza emocional para hacerlo así es que accedí a escribirlo para no derramar lagrimas enfrente de tu persona, aprendiste rápido y bien ahora solo queda que continúes con tu viaje y te deseo suerte.

P.D. Siempre estaré contigo y siempre te vigilare.

Aquella carta era muy conmovedora pero tenia razón, tenia que seguir mi viaje y eso era lo que tenia planeado hacer o al menos después de haber desayudado.

Al finalizar una buena comida, tome mis cosas y accedí a salir de aquella posada, a pesar de que no sabia bien que camino tomar, estaba decidida en ir hacia donde mi corazón me dijera puesto que el mismo me había llevado a Miyu, ahora tenia que ir a la orilla del mundo lo cual esperaba que no fuera lejos.

-Bien Hikari ahora es tiempo de ir a beber algo de agua de estrella, el camino que tienes que tomar es el sendero de las lagrimas, si te preguntas como es que se, no lo se yo tampoco pero se que es por hay.

Hachika era realmente extraña y amigable al mismo tiempo, tomaría el sendero de las lagrimas sin pensarlo dos veces ya que por hay es por donde sentía una mayor concentración mágica y además era el camino que me había recomendado Hachika.

¿En este camino que es lo que encontraría?, quizás más brujas, duendes, troles, realmente no lo sabia pero algo si era seguro, tendría que usar mi nueva magia.