
Llegando al sendero de lágrimas
Este día había comenzado como cualquier otro, soleado con una cierta cantidad de nubes en el horizonte y un bello bosque por delante, Hachika en mi hombro me comentaba la historia de aquel bello sendero por el cual me encontraba transcurriendo, los arboles creaban una sombra placentera y relajante para poder descansar y la soledad del mismo eran una combinación perfecta para una emboscada. Pero esto es describir demasiado de mi día así es que regresare y comenzare por el principio.
Después de haber terminado mi desayuno, había accedido a continuar con mi camino por aquel sendero con extraño nombre que realmente me intrigaba y me hacia pensar en muchas razones por las cuales podría tener ese nombre. Salí de la cabaña y retome mi camino viendo como todo tipo de personajes pasaban a mi lado, algunos vendedores me ofrecían ciertas cosas que en mi vida había pensado ver pero a pesar de ser tentador, no tenia dinero o lo que se usara para comprar algún comestible y claro lo apetitoso no era algo que se pudiera describir de aquellos alimentos.
Cuando por fin llegue a la intersección de caminos, me encontré no con algunos letreros y senderos, si no que eran una gran cantidad y señalaban en diferentes direcciones, pero mi camino no estaba señalizado, había leído cada uno de aquellos letreros, diferentes pueblos y bosques pero ninguno señalaba el que yo tenia que tomar, el sendero de las lagrimas.
-Hikari, el sendero de las lagrimas no puede ser señalizado puesto que solo aquellos que hallan derramado lagrimas pueden ver y pasar por aquel sendero.
Por supuesto, de que otra manera se podría imaginar una persona el ver o el poder pasar por el camino que para mí pensar había sido creado a base de algunas lagrimas.
-Dime Hachicka, como voy a poder entrar a un sendero que no puedo ver.
-Es muy fácil, lo tienes que sentir, no es necesario que llores, pero si es necesario que lo sientas y que conozcas el sentimiento.
Esto se estaba convirtiendo algo normal en mi, sentir todo lo que me rodea y todo lo que pienso, aunque en algún momento de mi vida llore o derrame lagrimas, eran de dolor físico y no emocional.
-Hachika, debo sentir un dolor emocional ¿cierto?
-Si, eso creo ya que este sendero fue creado por una pareja que se amo pero no pudieron estar juntos ya que ambos se aborrecían.
Como era eso posible, haber amado y haber odiado al mismo tiempo a una persona, era algo que para mi no era posible, pero a pesar de ello, estaba decidida a encontrar aquel sendero y poder cruzarlo para poder salvar mi vida. Me senté frente a las intersecciones y comencé a meditar, comencé a recordar cosas por las cuales había pasado y había sufrido pero no lograba encontrar aquel sentimiento de dolor emocional. Después de meditar unos minutos, comencé a recordar aquel día en el que me habían maldecido, el dolor que había sentido y el miedo por el cual había pasado, sin poder imaginarlo, sentí como una pequeña gota corría por mi mejilla y un sentimiento frio y temeroso, se volvía una emoción cálida y llena de vida, todo se había revelado frente a mi, aquella gota callo por mi barbilla y abrí los ojos. Enfrente de mi, se encontraba un nuevo sendero, uno lleno de luz y bellos arboles que se acoplaban a los lados, en la entrada del mismo había un letrero azul que solo recitaba “Este es un sendero de dolor y pasión, entra en el para poder sentir y veras como todo se revelara dentro del mismo”.
-Muy bien hecho Hiakari, ahora vamos, hay que entrar y continuar con nuestro camino, espero que aquel sentimiento no halla sido muy doloroso.
-Hachika, el sentimiento fue doloroso pero fue realmente cálido pero no se realmente como sentirme con relación a esto.
Continúe con mi camino por aquel nuevo sendero que se había abierto frente a mí, no se lograba ver el fin del mismo, solo se veía una gran recta llena de luz del día y se sentía una fresca brisa de bello viendo que corría por el sendero; caminaba con algo de inseguridad y miedo por no saber que es lo que podría encontrar, seguía por aquel sendero hasta que decidí voltear para ver aquel pueblo que había pasado, al voltear, solo se había abierto un largo camino, a la vista parecía no tener fin y eso realmente me asustaba.
-Hachika, que hacemos, estamos atrapados, no se que hacer, esto me esta asustando mucho.
Hachika, se acerco a mi mejilla y susurro.
-No te preocupes, ahora solo sigue tu camino y pronto llegaremos al final del mismo, en este lugar no puede pasar nada malo.
Yo comencé a creer en las palabras de mi compañero de viaje que realmente eran tranquilizadoras y tenían cierta esperanza así que decidí continuar con mi camino, seguir caminando para llegar a la orilla del mundo.
Inesperadamente, algo salto de un lado del sendero, aquello me había asustado mucho y retrocedí un poco con un salto, enfrente de mi se encontraba un joven guerrero que tenia desenfundada su espada y que al parecer no tenia otra cosa en mente mas que atacar.
-Valla que tengo suerte, encontrar a una pequeña bruja en este bello sendero, valla que la vieja Miyu tenía razón, espero que no te molestes pero este será tu último día bruja.
Como es que mi maestra podría haberle dicho a aquel guerrero que me encontraría aquí y quien era el realmente, además de cuales eran las razón por la cual me quería. Esto era cada vez mas extraño e inesperado puesto que ahora que es lo que tenia que hacer.
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