lunes, 1 de noviembre de 2010

La orilla del mundo (publicacion 5)


Aprendiendo de la maestra

Mi día, habia sido largo, canzado y lleno de sorpresas pero
nada como lo que estaba viviendo en ese ultimo momento,
el soportar lluvia intensa, una mestra que simplemente me
mirava con ojos acosadores, un pequeño amigo al cual no
savia el porque no le quitaba la mirada a mi nueva maestra
y peor aun, el no saver como pensar en magia.

--Muy bien Hikari, si eres una pequepa bruja esto para ti
deveria de ser un juego, vamos por que es que te estas
tardado tanto, solo piensa de manera magica y siente la
magia.

Esos comentarios eran lo que mas molestaban ya que para
mi, jamas habia sido un problema, jamas me habia costado
trabajo el pensar o el sentir la magia ya que esa era mi
vida.

--La verdad no se como hacerlo maestra, o almenos lo he
olvidado y esta lluvia es muy molesta, no podemos ir a
alguna otra parte?

--Hikari, dime una cosa, tu vez algo en este lugar?

Caundo escuche esa ultima pregunta, accedi a observar
aquel bello mundo magico, lleno de personajes inesperados
de cosas nuevas, y de grandes sorpresas pero en realidad
no podia ver nada, solo habia un camino y todo era un
pasto verde, claro la lluvia me molestaba un poco y me
limitava la vista pero aun asi, lo que se supone que deveria
poder ver algo serca, pero no habia nada.

--No, cual es la razon por la cual no puedo ver nada si es que
estamos en el mundo magico?

--Tu te diste la respuesta Hkari, este mundo es magico y
si llegas aqui pensando de manera no magica, solo veras lo
no magico asi es que, hay de dos, piensas e magia o mueres
si magia.

Valla que aquel ultimo comentario me puso la piel de gallina,
morir simplemente por el hecho de no pensar en magia, eso
si era de temerse y claro yo no queria morir de esa manera
asi que solo habia una salida o solucion y era recordar
cuando era niña y todo mi alrededor era magico. Me sente
en aquel frio y humedo pasto sin importar que me mojara,
puse mis manos en mi corazon, incline un poco mi cabeza
y comenze a recordar la epoca en la que mi padre, siempre
me leeia un libro nuevo cada noche, cuando todo era normal
cuando mi mundo si era magicamente normal.

--Hikari, solo tomate tu tiempo, no importa cuanto te tardes,
no moriras aqui, te lo puedo asegurar.

Aquellas palabras llegaron como una manta calida en una
noche fria, lo que me sorprendio es que vinieran de mi
compañero hachika pero aun asi fueron realmente calidas
y reconfortantes para aquel momento. La lluvia, dejo de
sentirse, el ruido de las gotas desaparecio y al final, solo
quedaba el sentir los ladidos de mi calido corazon, derepente
estaba en algun tipo de esquina, viendo uno de los mas
vellos recuerdos de mi niñes, era una noche fria, mi padre
me habia dado una manta calida y se habia sentado a mi
lado, saco un libro que parecia ser viejo y corto pero dijo

--"Hija, hoy te leere el libro mas especial y magico que se
ha escrito, espero que lo disfrutes tanto como yo lo disfrute
cuando lo leei, era mi libro favorito y mi mallor tesoro pero
ahora sera todo tuyo".

Comenzo la lectura de aquel corto y viejo libro, pero cada
paguina que leeia, parecia esta mas llena de vida hasta
que aquella historia se hacia realidad en mi mente, aun que
no estaba dormida, soñe la historia y todo se hacia realidad,
cuando por fin comenzaba a regresar al mundo magico,
recorde el nombre de aquel libro "El principito", aunque
corto, el mejor libro para reavibar una vieja llama. Cuando
recorde el nombre, mi corazon palpito fuerte y calidamente,
abri los ojos y todo era hermozo, dentro de mi, sentia una
llama calida y unica, sentia la magia correr dentro de mi.

--Muy bien hecho Hikari, haz aprendido tu primer leccion
y bienvenida a tu nuevo mundo, al mundo magico.

Todo era hermoso, habia arboles por todas partes, habia
muchas personas caminando al frente nuestro, desde
gente alta, pequeña, caballos, perroso, pegasos, unicornios,
pequeños dragones, espadachines, varios magos y brujas,
realmente habia de todo y mi mundo era realmente magico
y por fin pude ver la verdadera apriencia de mi maestra,
su ropa ya la habia visto y su apariensia la reconsia de alguna
manera. Mis recuerdos comenzaron a fluir como agua y lo
pude recordar.

--Maestra, usted es la bruja de hielo, la que bebio agua de
estrella, leei su cuento cuando era niño, era hermoso.

--Asi es, me sorprendio que te tardaras tanto en recordarlo,
por esa razon me mando el mago blanco, vamos a una
pozada, hay te explicare todo.

Por fin sabia quien era mi maestra y el por que era tan
especial, lo que no sabia era el que tipo de sororesas me
llevaria ademas, cual seria la nueva enseñansa de mi
maestra. Eso estaba apunto de averiguarlo en mi nueva y
unica aventura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario